EL GRAN GOLPE CROATA: 2 - 1 A ALEMANIA
Slaven Bilic protagonizó el otro batacazo croata. Para Olé, fue la figura del 3-0 a Alemania en cuartos del Mundial 98. Ayer demostró ser un entrenador que predica con el ejemplo. Había dicho que para vencer a la Mannschaft ninguno de su dirigidos “podía correr menos de 12 kilómetros, porque si corrés como los alemanes, el partido es cuestión de talento. Y ahí, les ganamos”. Bueno, el técnico de Croacia sudó más que cualquiera y con su eléctrico ir y venir dejó el corralito a la miseria. Al lado suyo, Simeone es una estatua. En fin… Lo mejor es que sus muchachos también supieron entender la última parte del mensaje y, entonces, con un fútbol de alto vuelo dejaron a los germanos con la ñata contra el piso. Alcanza con sólo prestarle atención a la jugada del primer gol, que arrancó por el sector derecho de la defensa balcánica, se movió a puro toque y sin interrupciones hasta la izquierda del ataque y el centro pasado de Pranjic fue el 15° pase para que Srna le pusiera el moño a la mejor jugada colectiva de esta Euro. Chiche Srna.
A esta selección cuadrillé le caen bien los partidos grandes, como aquél de Wembley que dejó a Inglaterra sin Eurocopa. Ayer se le plantó a otra potencia y le ganó con autoridad, sin miedo escénico y poblando el medio con pies exquisitos, asegurándose el primer puesto del Grupo B y evitando a Portugal en el cruce de cuartos de final.
El eje de todo se llama Luka Modric, bautizado como el Johan Cruyff croata (ojo, aún no es para tanto), que con 22 años jugará la próxima temporada en el Tottenham inglés, que se lo compró al Dynamo Zagreb en 25 millones de euros. Eso sí, Modric no está solo y, seguramente, gran parte de su soltura se entiende a partir de la experiencia de su ladero Niko Kovac. Y además, a Croacia le aporta un montón tener laterales atrevidos que llegan con voracidad al arco contrario. Ah, un detalle para nada menor: Eduardo Da Silva, la carta de gol croata, está lesionado.
Si el resultado final (2-1) no refleja tamaña superioridad se debe a que Alemania es Alemania, por más que ya parezca prehistórica aquella frase de Gary Lineker que decía que el “fútbol es un deporte de 11 contra 11 en el que siempre ganan los alemanes”. Para toparse con el último éxito de la Mannschaft hay que retroceder hasta la Euro 96 y antes del 2-0 del debut frente a Polonia venía de despedirse sin triunfos de los dos torneos continentales anteriores. Ahora, a los de Loew no les queda otra que poner todas sus fuerzas ante Austria si no quieren irse nuevamente en primera ronda.
Fuente: Ole
Nota publicada en: Resto del Mundo
Dejar un comentario
HTML permitido:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <code> <em> <i> <strike> <strong>
Volver a la nota | Subscribe to the comments via RSS Feed